Accesorios geniales para fotógrafos aficionados

Querido fan del mundo de la fotografía, tenemos un post dedicado a ti. Si eres de los que ama coger la cámara y salir a tirar instantáneas, hoy en en esta publicación te traemos cuatro accesorios geniales para que tus fotografías salgan mejor. Eso sí, nosotros te damos las herramientas, pero la técnica y ejecución final es sólo tuya.

 

Un trípode

Si llevas un tiempo haciendo fotografías y todavía no tienes un trípode, es hora de que empieces a familiarizarte con él. Quizás para las fotografías más “normales” no tenga sentido, pero cuando necesitas jugar con la velocidad de obturación, un trípode se va a convertir en tu mejor amigo –palabra de experiencia-.

Mochila fotográfica

Tranquilo, le hemos puesto este nombre, pero no es una mochila que tire fotos o algo por el estilo. A lo que hacemos referencia es a una mochila que permita guardar todos estos accesorios que hemos comprado. “¿En qué se diferencia de una normal?”, nos preguntarás. Pues en que en lugar de ser diáfana en su interior, la mochila está estructurada en diferentes huecos, cada uno de ellos orientado a una función: guardar objetivos, el cuerpo de la cámara, el flash, las tarjetas de memoria, etc. Es más que recomendable que tengas una a poco que empieces a convertirte en un fotógrafo algo más profesional.

Empuñadura

Antes hablábamos del trípode como un accesorio casi imprescindible a la hora de tirar fotografías de manera más profesional, ¿verdad? Pues las empuñaduras de muñeca están tomando tanto protagonismo que no descartamos que casi le roben el puesto a este ritmo. Su uso es bastante sencillo: se ata a la muñeca de la mano que sostiene la cámara y a través de un sistema de fijado, casi idéntico al del trípode, el cuerpo permanece estable. Brujería… o no. A diferencia del trípode convencional, ofrece mayor libertad de movimiento.

Pack de reflectores

Aquí ya entramos en un nivel casi profesional: los packs de reflectores. Este accesorio cuesta realmente barato, aunque la clave no es su precio, sino cómo se usa. Los fotógrafos que suelen recurrir a estos discos reflectores son, por lo general, muy avanzados en la materia. Al fin y al cabo, no se trata de ponerlo arriba y listo, sino de saber jugar con las luces y sombras de la figura en cuestión.

Así mismo, cada reflector tiene un color: plata, oro, negro, superficies blancas y translúcido. Es importante saber para qué sirve cada uno, ya que no es lo mismo recurrir al de blanco que al negro, por ejemplo. Lo bueno es que son ligeros, fáciles de transportar y con unas dimensiones de hasta 110 centímetros.

 

Fuente: Softonic (www.softonic.com) por Nacho Requena Molina

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